TITULARES ECONÓMICOS SEMANALES

Semana del 13 al 20 de agosto de 2021

Titulares que impactaron en el comportamiento esta semana:

 En Chile, la producción del país registró un crecimiento de un 8,8% en el primer semestre de 2021.

En Estados Unidos nuevamente bajaron las solicitudes de beneficios estatales por desempleo.

En Europa la producción creció a un ritmo del 2% en el segundo trimestre de 2021.

En Estados Unidos siguen aumentando las hospitalizaciones ante la extensión de la variante Delta del Covid-19.

Mercados se sacuden ante posibilidad de que la Fed inicie retiro de los estímulos antes de lo previsto.

Dadas las mejores perspectivas para la actividad local, no es descartable que el Banco Central realice movimientos de mayor magnitud en la TPM.

La minuta de la última reunión de la Reserva Federal de EE.UU. (Fed), publicada esta semana, mostró que la mayoría de los miembros del Comité se inclinan por comenzar a retirar el estímulo monetario este año, reduciendo el ritmo de compra de activos. Si bien no se menciona un timing específico, varios participantes señalaron que un inicio más temprano podría dar espacio para reducciones más graduales hacia delante. Esto alimentó las expectativas de posibles anuncios en el tradicional simposio de Jackson Hole, que se realizará la semana que viene.

La mayor probabilidad de un pronto inicio del retiro de los estímulos monetarios removió a los mercados internacionales, que cerraron la semana con caídas generalizadas entre 2% y 6% (MSCI Global: -2%), un fortalecimiento del dólar global del 1% y un fuerte retroceso de los precios de las principales materias primas (cobre: -6% y petróleo WTI: -7%).

Los commodities se vieron afectados, además, por nuevos datos de China que mostraron una moderación tanto en las manufacturas como en el comercio durante julio (producción industrial: 6,4% a/a vs. 7,9% previsto; ventas minoristas: 8,5% a/a vs. 10,9% esperado), lo que volvió a alentar revisiones a la baja en las proyecciones de crecimiento para este año. La desaceleración china se debe principalmente a factores de oferta: la industria manufacturera ha resentido las disrupciones en las cadenas globales de suministros y la escasez de inventarios en algunos insumos, mientras que brotes puntuales de Covid-19 han llevado a severas restricciones de movilidad que han incidido en la producción.

Si bien, hasta ahora, la nueva ola de contagios a nivel global no ha generado respuesta en los mercados, el incipiente aumento en las tasas de mortalidad en países como Israel y EE.UU. ha generado preocupación.

Cifras económicas conocidas en la semana mostraron cierta moderación en EE.UU. (ventas minoristas -1,1% m/m vs. -0,3% esperado; inicios de viviendas -7,0% m/m vs. -2,6% esperado). Sin embargo, los subsidios iniciales de desempleo mostraron una nueva reducción (348 mil vs. 364 mil esperados), dando cuenta de una mejora en el mercado laboral. En Europa, el PIB preliminar del segundo trimestre, en línea con lo previsto, mantuvo la velocidad de expansión observada en el 1T21 (2% t/t; 13,6% a/a). En Japón, el fuerte aumento de casos de Covid-19 llevó a la extensión del estado de emergencia en varias regiones hasta el 12 de septiembre, lo que probablemente incidirá en su recuperación.

Activos locales se acoplan a los mercados internacionales

El generalizado desplome de las bolsas internacionales impactó la plaza local, que terminó la semana cayendo 1,8%. Asimismo, el fortalecimiento del dólar internacional y la corrección del precio del cobre volvieron a poner presiones sobre el tipo de cambio, que se cotizó en un promedio de $ 788 durante la semana (+1%). Hacia delante, estimamos que el valor de la moneda se mantendrá en torno a estos niveles mientras continúe la incertidumbre política interna. Por su parte, la posible materialización del inicio de la normalización monetaria en EE.UU. podría llevar a una depreciación adicional del peso.

Los retornos de los bonos soberanos nominales volvieron a ubicarse en torno a 4,8%, acumulando aumentos de 8 pb en la semana. En tanto, las tasas de los bonos reajustables cayeron, evidenciando las mayores perspectivas inflacionarias a mediano plazo, una menor demanda por papeles indexados y una oferta más alta debido a la colocación de bonos soberanos por UF 12 millones a plazos de siete y nueve años.

El reciente aumento de las tasas ha sido impulsado por el mayor dinamismo de la actividad, sustentado en las medidas de estímulo fiscal; por las mayores primas por riesgos asociadas al incremento de la deuda pública y por las primas por liquidez debido a la menor demanda de papeles largos de parte de los inversionistas institucionales y la mayor oferta por las emisiones de Hacienda. Respecto de la política monetaria, las mejores perspectivas para la actividad en el corto plazo y el incremento en las presiones inflacionarias, debido al dinamismo del consumo y una oferta todavía restringida, han elevado las tasas swap (7 pb) las que apuntan a sucesivas alzas de 50 pb en la TPM para cerrar 2021 en torno a 2,25%. Si bien consideramos probable que los incrementos de tasa sean  algo más acotados, de 25 pb de aquí a finales de año, debido a los riesgos aún presentes de posibles rebrotes de la pandemia, no descartamos que el Consejo busque hacer un “front loading” y mueva agresivamente la tasa en las próximas reuniones, para luego pausar durante el próximo

Crecimiento de este año podría alcanzar los dos dígitos

El PIB del primer semestre se expandió en torno a 9% a/a, por sobre las cifras preliminares del Imacec, con una importante corrección en el segundo trimestre que pasó de 17,4% a/a a 18,1% a/a. El consumo siguió liderando la expansión del segundo cuarto del año, impulsado por las compras de bienes durables que volvieron a marcar niveles récord. El consumo de servicios, por su parte, tuvo un leve retroceso por las cuarentenas entre abril y junio. La inversión en maquinarias volvió a mostrar un alto dinamismo, pero la construcción retrocedió, ampliando la brecha que mantiene respecto de sus niveles previos a la pandemia.

Las revisiones al alza en el PIB del primer semestre nos llevan a estimar que el crecimiento del año se ubicará en la parte alta del rango de proyecciones de nuestro último Panorama Económico Mensual (entre 9% y 10%). Por su parte, dada la positiva evolución de la pandemia no es descartable un crecimiento aún superior en la medida en que la demanda se mantenga muy dinámica y las restricciones por el lado de la oferta se normalicen más rápido. Con todo, la evolución de la pandemia ha mostrado ser altamente incierta y un nuevo brote podría moderar el ritmo de apertura de los sectores rezagados. Además, la desaceleración de la actividad en China podría reflejarse en un debilitamiento de nuestro sector externo en la segunda mitad del año.

PIB del primer semestre se revisa al alza y confirma que el crecimiento del año podría alcanzar 10%

El consumo de bienes durables se mantuvo en niveles récord, mientras que el de servicios tuvo un leve retroceso en el trimestre.

El crecimiento del PIB en el segundo trimestre (18,1%) fue algo mayor a lo previsto en base a los resultados del Imacec (17,4%). También se corrigió al alza la expansión del primer trimestre (desde 0,3% hasta 0,5%). En el margen, la economía avanzó 1% respecto al primer cuarto del año (4,2% anualizado), dando cuenta de que las altas tasas de crecimiento se explican por las bajas bases de comparación y la recuperación durante los trimestres previos.

Como ha sido la tónica, el consumo privado (33,7% a/a) impulsó la demanda interna durante el último trimestre. El consumo de bienes durables siguió expandiéndose con fuerza (12,6% t/t; 130% a/a). En contraste, el consumo de servicios retrocedió (-0,7% t/t; 24,4% a/a), incidido por el mayor confinamiento que se vio en abril y junio. La formación de capital, en tanto, tuvo un moderado repunte (0,3% t/t; 24,8% a/a) liderado por el componente de maquinaria que avanzó 2,4% t/t. Sin embargo, la construcción se contrajo (-1,2% t/t), confirmando que la inversión aún no cuenta con fundamentos que le aporten dinamismo en el mediano plazo.

El sector externo vuelve a incidir negativamente en el crecimiento, tanto por el alto dinamismo de las importaciones (40% a/a) como por la contracción de las exportaciones (-3% a/a). En todo caso, estas últimas aumentaron 2,6% en términos trimestrales.

Las revisiones al alza en el PIB del primer semestre nos llevan a estimar que el crecimiento del año se ubicará en la parte alta del rango de proyecciones de nuestro último Panorama Económico Mensual (entre 9% y 10%). Por su parte, dada la positiva evolución de la pandemia no es descartable un crecimiento todavía superior en la medida en que la demanda se mantenga muy dinámica y las restricciones, por el lado de la oferta, se normalicen más rápido. Con todo, la evolución de la pandemia ha mostrado ser altamente incierta y un nuevo brote podría moderar el ritmo de apertura de los sectores aún rezagados.

(Fuentes: AFP Capital, Banco Central, Bloomberg, Diario Financiero, El Dínamo, INE, Santander)