TITULARES ECONÓMICOS SEMANALES 6 al 13 de enero de 2020

Riesgos del escenario externo se acotan

Las tensiones geopolíticas entre Irán y EE.UU. no generan mayores disrupciones. La represalia de Irán al asesinato del general Soleimani por parte de EE.UU. fue acotada y ambos mandatarios bajaron el tono del conflicto. Esto hizo que los mercados bursátiles se recuperaran y el precio del petróleo retrocediera a niveles previos al ataque del aeropuerto de Bagdad.

Después de cuatro años por debajo, la inflación cierra el año en la meta del 3%. El IPC de diciembre aumentó 0,1% m/m, en línea con nuestra proyección. Tal como esperábamos, la depreciación del peso se vio parcialmente reflejada en los precios.

En los próximos registros, la devaluación de la moneda de los últimos meses impulsará de forma transitoria a la inflación por sobre la meta.

Exportaciones chilenas se recuperan. El fuerte incremento de las exportaciones de cerezas hizo que los envíos de diciembre tuviesen un repunte relevante. En tanto, las importaciones volvieron a contraerse por debilidad de la demanda interna.

Riesgos del escenario externo se acotan

Próxima semana se firmaría el acuerdo fase uno entre China y EE.UU.

Creación de empleos en EE.UU. se modera, pero sigue robusta

Después de un tenso inicio de semana en los mercados financieros –producto del conflicto entre Irán y EE.UU.–, la calma volvió junto con un tono más pausado por parte de ambos mandatarios y luego de que la represalia de Irán no significara bajas estadounidenses. Con esto, y pese a que el presidente Trump anunciara sanciones a Irán, los mercados bursátiles aumentaron y el precio del petróleo llegó a niveles previos al ataque del aeropuerto de Bagdad.

Por otra parte, China confirmó que la próxima semana el viceprimer ministro, Liu He, viajará a Washington para firmar la fase uno del acuerdo que comienza a resolver el conflicto comercial entre China y EE.UU. La firma se espera para el miércoles 15 de enero, donde se confirmará el alcance del acuerdo y la reducción parcial de la última ronda de aranceles.

En EE.UU. se publicaron datos del mercado laboral de diciembre 2019. La tasa de desempleo se mantuvo en 3,5%, mientras que la creación de empleo no agrícola fue de 145 mil puestos de trabajo, por debajo de los 160 mil esperados por la encuesta Bloomberg. El crecimiento de los salarios también sorprendió a la baja, aumentando 2,9% a/a versus 3,1% a/a esperado, este es el peor registro desde julio de 2018. De mantenerse esta tendencia en el crecimiento de los salarios, la convergencia de la inflación a la meta de la Reserva Federal se vuelve aún más desafiante.

Exportaciones chilenas se recuperan

La depreciación del tipo de cambio real y una leve recuperación de la economía mundial impulsarán el sector externo La exportaciones crecieron levemente en diciembre (1,3% a/a), quebrando una racha de diez meses consecutivos de caídas interanuales, gracias al fuerte aumento de los envíos agrícolas (53,2% a/a), resultado explicado casi íntegramente por el incremento en las ventas de cerezas (120,2% a/a). En tanto, las exportaciones mineras cayeron 2,3% y las industriales 3,9%; en todo caso son los retrocesos más leves desde septiembre.

Con esto, las exportaciones totales cerraron 2019 con una disminución de 7,6%. La minería exportó US$ 36.321 millones (-9%) y la industria US$ 26.802 millones (-7,9%). En el resultado solo destaca el incremento del sector agropecuario (2,2%), cuyos embarques acumularon un valor de US$ 6.559 millones, donde las cerezas aumentaron 44,7%, convirtiéndose en la principal fruta de exportación de Chile, desplazando a la uva, que sumó US$ 1.194 millones en el año. En tanto, las importaciones tuvieron una contracción de 7,5%, explicado por retrocesos de 10,8%, 6,1% y 4,7% en consumo, intermedios y bienes de capital, respectivamente.

Por su parte, las importaciones tuvieron una fuerte contracción de 17,7%, donde se registraron caídas en todas las principales categorías: consumo -16,9%, intermedios -16,7% y bienes de capital -20,0%.

El desempeño de las exportaciones depende fundamentalmente de los mercados externos que durante 2019 sufrieron a consecuencia del conflicto comercial entre EE.UU. y China. En particular esta última tuvo uno de los menores crecimientos de la industria manufacturera de las últimas tres décadas, lo que debilitó los embarques chilenos de materias primas a ese país, como cobre, litio, maderas, celulosa, cueros y lana.

Hacia delante, la sustancial depreciación del tipo de cambio real de los últimos meses incidirá en el desempeño del comercio exterior y lo impulsará a lo largo de todo este año. En contrapartida, la demanda interna será muy acotada, por lo que las importaciones de bienes de consumo durables y bienes de capital seguirán muy débiles.

Después de cuatro años por debajo, la inflación cierra el año en la meta del 3%

A mediano plazo, un ritmo de crecimiento más lento de la actividad local restará presiones inflacionarias

El IPC tuvo una variación mensual de 0,1%, algo por debajo de las estimaciones de mercado pero en línea con nuestra proyección (Santander: 0,1%; Bloomberg: 0,2%; EOF: 0,2%; EEE: 0,2%; forwards: 0,1%). Con esto, el año cerró con una variación anual de 3%, justo en la meta del Banco Central y por debajo del 3,4% que habían proyectado en el último IPoM. En tanto, la inflación subyacente también varió 0,1%, lo que da cuenta que aún se mantienen bajas presiones inflacionarias. Por su parte, el índice de difusión alcanzó 45,2%, en torno a los patrones históricos.

Tal como esperábamos, la fuerte depreciación del peso de las últimas semanas no se vio completamente reflejada en el índice de precios de diciembre, por cuanto en varios ítems su traspaso es gradual. Con todo, la inflación de bienes transables pasó de 2,9% en noviembre hasta 3,3% en diciembre. Por otra parte, se dieron movimientos estacionales habituales, incluyendo el  descenso en los precios de los alimentos y el alza de transporte. En los próximos registros observaremos un alza transitoria en la inflación, por sobre la meta, debido al efecto del mayor tipo de cambio. Sin embargo, a mediano plazo, un ritmo de crecimiento más lento de la actividad local restará presiones inflacionarias. Esto, sumado al congelamiento de una serie de tarifas públicas, hará que la inflación descienda por debajo del 3% en la segunda parte del año.