Titulares Económicos Semanales – 30 de septiembre al 7 de octubre de 2019

TITULARES ECONÓMICOS SEMANALES

30 de septiembre al 7 de octubre de 2019

Actividad de agosto sorprende al alza. El Imacec de agosto (3,7%) se ubicó por sobre las expectativas de consenso (2,6%), impulsado por la disipación de fenómenos transitorios que afectaron el dinamismo de los servicios. Este resultado reduce la posibilidad de nuevos recortes de TPM en las próximas reuniones de política monetaria.

Tipo de cambio se apreció en línea con la debilidad global del dólar. Los datos de manufactura y empleo en EE.UU. acentuaron la preocupación por la economía estadounidense lo que depreció al dólar a nivel global e impulsó al peso, que cerró la semana en niveles cercanos a $715. No obstante, una desaceleración mayor de la economía americana podría generar aversión por los activos de mayor riesgo y los factores que esta semana apreciaron la paridad local terminarían presionándola al alza.

Rebaja a las proyecciones de ingresos fiscales. El menor precio del cobre y el crecimiento bajo lo esperado han impactado los ingresos del gobierno, que en su último Informe de Finanzas Públicas ajustó a la baja las proyecciones para 2019 y 2020 (0,7% y 4,5%, respectivamente). La propuesta presupuestaria presentada al Congreso considera una expansión del gasto de 3,6% en 2020, con lo que el déficit alcanzaría 2% de PIB el próximo año.

Actividad de agosto sorprende al alza y pone una pausa a nuevos recortes de la TPM

El Imacec de agosto tuvo una expansión de 3,7% a/a, bastante por encima de lo que se esperaba. El resultado se explica por un sólido crecimiento de la minería (5,3%), demostrando que los inconvenientes de inicios de año han ido quedando en el camino, y por un buen desempeño de los sectores no mineros (3,5% a/a, 0,9% m/m desestacionalizado).

El crecimiento de los sectores no mineros estuvo incidido por servicios y construcción. Este último viene mostrando un alto dinamismo desde hace varios meses, impulsado por la actividad inmobiliaria –beneficiada por las caídas en las tasas–; en tanto los servicios personales se habrían recuperado tras el término del paro de profesores.

Esta sorpresa reduce la posibilidad de un recorte de la TPM en la próxima RPM de octubre. Con todo, aún es muy prematuro para evaluar si el resultado marca un cambio de tendencia. Estimamos que si la economía sigue dando muestras de fortaleza, la TPM podría cerrar el año en 2%. En cambio, si el próximo Imacec sorprende a la baja, los registros inflacionarios se mantienen acotados o si aumenta el riesgo del escenario externo, es posible que haya un recorte adicional en diciembre.

Por otra parte, en septiembre la generación eléctrica muestra una expansión de 0,4% a/a (0,7% en agosto), y la confianza empresarial se presenta más bien estable (IMCE sin minería: 47,16 vs. 47,74 en agosto). Con estos antecedentes, proyectamos un Imacec entre 3,5% y 4%. Mantenemos nuestra proyección de crecimiento en 2,4% para el año. Sin embargo, dada la sorpresa positiva del mes, estimamos que los riesgos de revisiones adicionales a la baja han disminuido considerablemente.

Tipo de cambio se apreció en línea con la debilidad global del dólar

La moneda local se fortaleció y pasó de cotizarse en niveles cercanos a $730 a menores de $715. Esta apreciación del peso estuvo en línea con la tendencia internacional y el debilitamiento del dólar multilateral. La tendencia de la moneda americana estuvo explicada por temores de desaceleración de EE.UU. El indicador manufacturero de septiembre se ubicó por debajo de lo esperado por el mercado y alcanzó el nivel más bajo desde 2009. Además, la creación de empleo se ubicó bajo la estimación de las encuestas (136 mil versus 145 mil esperado) y los salarios crecieron a un ritmo de 2,9%, el menor en un año. En contraste, la tasa de desempleo continuó disminuyendo y se ubicó en un mínimo de 3,5%.

La menor presión de los salarios le entrega mayor espacio a la Reserva Federal para continuar aumentando el impulso monetario, lo que podría restar presión sobre el peso. No obstante, una desaceleración mayor de la economía estadounidense generaría aversión por los activos de mayor riesgo y los factores que esta semana apreciaron el peso terminarían por presionar al alza la moneda local.

Gobierno proyecta menores ingresos fiscales en 2019 y 2020

El Informe de Finanzas Públicas (IFP), dado a conocer por el Ministerio de Hacienda, entregó detalles respecto al impacto que ha tenido el deterioro del contexto macro en las finanzas públicas. En lo inmediato, el documento estima que los ingresos fiscales cerrarían este año con una expansión real de 0,7%, en contraste con el 1,6% de junio y bastante por debajo la estimación de marzo, que se empinaba sobre el 5%. No obstante lo anterior, la caída del precio del cobre y el menor crecimiento efectivo implican que las brechas cíclicas son más amplias que lo estimado previamente, lo que genera un impacto positivo en los ingresos estructurales. Así, el Gobierno estimó que el déficit estructural cerrará 2019 en 1,4% de PIB, dos décimas bajo la meta anunciada para el año.

Respecto a la propuesta fiscal para 2020, el IFP proyecta que los ingresos crecerán 4,5% (versus 6% proyectado en junio), impulsados principalmente por la tributación de los contribuyentes no mineros. Esta estimación tiene como supuesto una recuperación en la actividad -con un PIB expandiéndose 3,3% y la demanda interna creciendo 3,6%-, un precio del cobre promediado US$ 2,85 por libra, además de suponer que los efectos de la Reforma Tributaria operan desde enero de 2020. Aunque estos supuestos son plausibles, no parecen ser conservadores en un contexto de alta incertidumbre respecto tanto del escenario externo como del impacto final de la reforma tributaria.

La propuesta presupuestaria del Ejecutivo considera un aumento del gasto de 3,6% respecto a la ejecución estimada para este año, con lo cual el déficit fiscal alcanzaría 2% de PIB en 2020. En nuestro escenario base consideramos que tanto el PIB como el precio del cobre serán algo menores que lo estimado en el IFP. En un escenario como ese, el déficit fiscal podría ubicarse entre 2,2% y 2,4% de PIB, con lo que la deuda del gobierno podría cerrar el próximo por sobre 28% de PIB.