Titulares Económicos Semanales – 26 al 30 de agosto de 2019

VISIÓN DE MERCADOS

Semana del 26 al 30 de agosto de 2019

Puntos destacados

Banco Central ampliará el impulso monetario en la próxima Reunión de Política Monetaria (RPM). Estimamos que lo más probable es que el instituto emisor vuelva a reducir la TPM en 50 pb la próxima semana. El crecimiento de este año estará por debajo del PIB potencial, por lo que las brechas de holgura se seguirán ampliando y se requerirá de este mayor estímulo para asegurar la convergencia de la inflación a la meta. Pese a que es posible que el IPC se acelere en el corto plazo, las presiones inflacionarias de mediano plazo se mantienen bajas.

Imacec de julio será el mayor del año. Los días hábiles adicionales y una baja base de comparación redundarán en una expansión en torno a 3,8% para el séptimo mes del año. Los indicadores sectoriales dieron cuenta de una recuperación del sector manufacturero –especialmente de la industria alimentaria–, mientras que la minería mantiene bajas tasas de crecimiento explicadas por los límites en la capacidad productiva del sector.

Parámetros estructurales dan poca holgura al presupuesto. El crecimiento tendencial se revisó marginalmente al alza hasta 3%, en tanto, que el precio del cobre de largo plazo retrocedió hasta US$ 2,86 lb. Con ello, estimamos que, dada la estructura tributaria actual, los ingresos estructurales crecerán en torno a 3% el próximo año. Así, para cumplir la meta de reducir en 0,2% del PIB el déficit estructural, el crecimiento del gasto no debiese superar el 2,5% en 2020.

Europa se prepara para un Brexit sin acuerdo. En una semana donde el conflicto comercial estuvo en modo de espera y los mercados financieros mostraron avances, el foco de tensión se volcó a Reino Unido, donde el primer ministro Boris Johnson suspendió temporalmente el Parlamento y deja poco espacio para que se alcance un acuerdo de salida de la Unión Europea.

Banco Central ampliará el impulso monetario

En su RPM de la próxima semana, estimamos que lo más probable es que el Banco Central vuelva a reducir la TPM en 50 pb. El crecimiento este año será menor que a lo proyectado en su último IPoM y estará por debajo del PIB potencial de la economía. Por lo mismo, las brechas de holgura se seguirán ampliando. En el corto plazo es posible que el IPC se acelere debido a factores puntuales y a la depreciación reciente del peso. Sin embargo, a mediano plazo las presiones sobre los precios seguirán bajas. De hecho, las compensaciones inflacionarias de mediano plazo han vuelto a retroceder y apuntan a una inflación en torno a 2,6% en el horizonte de política del Banco Central.

Un recorte de 50 pb le permitiría al instituto emisor una mejor administración de las expectativas de mercado, toda vez que la Encuesta de Operadores Financieros ya incorpora un tercer recorte en la primera parte de 2020 y las expectativas implícitas en las tasas swap esperan incluso un recorte adicional. El hecho de que el tipo de cambio se haya depreciado con fuerza en las últimas semanas no debiese ser impedimento para una rebaja agresiva de la tasa en el contexto de flotación cambiaria del país. Los riesgos tanto para la actividad como para la inflación son marcadamente a la baja y la caída en las perspectivas inflacionarias a mediano plazo arriesga a que las expectativas se mantengan bajo el 3% por un periodo mayor.

Un movimiento menor de la tasa, de 25 puntos base, es insuficiente para darle un impulso decidido a la alicaída actividad, por lo que debiese ser seguido de recortes posteriores. Si bien una secuencia de rebajas podría entregar el mismo impulso que un recorte más rápido, no hay buenos argumentos para proceder de manera cauta.

Parámetros estructurales dan poca holgura al presupuesto

El Ministerio de Hacienda dio a conocer los parámetros estructurales determinados por los comités de expertos convocados a este efecto. Estos son el insumo clave en la determinación del ingreso cíclicamente ajustado sobre el cual se ancla el presupuesto del Fisco, de acuerdo a la meta fiscal que ha definido el Gobierno.

El crecimiento tendencial se revisó marginalmente al alza, hasta 3%, en tanto que el precio del cobre de largo plazo retrocedió hasta US$ 2,86 por libra, desde el US$ 2,98 estimado el año previo. Con ello, prevemos que, dada la estructura tributaria actual, los ingresos estructurales crecerán en torno a 3% el próximo año. Por lo mismo, para cumplir la meta de reducir en 0,2% del PIB el déficit estructural, el crecimiento del gasto en 2020 no debiese superar el 2,5%.

Datos sectoriales anticipan un mejor Imacec en julio

Tal como se esperaba, los indicadores sectoriales de julio mostraron un alza en su tasa de crecimiento. Los dos días hábiles adicionales y una base de comparación poco exigente hicieron que la producción manufacturera aumentara su crecimiento hasta 5,7%, algo mayor que las proyecciones de mercado (4,5%) pero en línea con nuestra previsión (5,8%). Destacó el dinamismo de la industria alimentaria que, tras varios meses de caídas interanuales, aportó 3,5 pp al índice y las manufacturas asociadas a la inversión, que en conjunto explican 2,5pp. En contraposición, la producción de papel completó tres meses de retrocesos.

La producción minera se expandió en 0,5%, confirmando que la actividad se encuentra topada en sus volúmenes.

En la medida que no haya mejoras sustantivas en la ley del mineral o que no entren en producción nuevos proyectos, el sector seguirá con tasas de crecimiento muy bajas.

Los datos del mercado laboral no presentaron sorpresa y siguen mostrando un débil dinamismo. El empleo creció 1,5%, equivalente a 124 mil nuevos empleos en un año. Al igual que en meses anteriores, la contribución más importante estuvo dada por el empleo asalariado público, que sigue creciendo a tasas elevadas. El empleo asalariado privado volvió a decepcionar con una variación interanual nula, asociada a una pérdida neta de empleos en manufacturas y algunos sectores de servicios. Por su parte, los registros administrativos se mantienen más dinámicos que lo mostrado por el INE, aunque con una tendencia a la desaceleración.

La tasa de desempleo subió marginalmente hasta 7,2%, en línea con su comportamiento estacional habitual.

Con estos antecedentes estimamos que el Imacec del mes se habría expandido en torno a 3,8%, su registro más alto del año. Hacia delante el crecimiento estará marcado por tres fuerzas. Por un lado, el avance de grandes proyectos en minería e infraestructura, junto con la actividad inmobiliaria, seguirá impulsando la inversión, sobre todo su componente construcción y obras. Ya en el segundo trimestre el desarrollo de estos proyectos se vio reflejado en un mayor dinamismo de la inversión. Por otra parte, la debilidad del mercado laboral seguirá lastrando el consumo. El mayor impulso monetario del Banco Central dará mayor dinamismo a este componente de la demanda, pero ello tomará tiempo en materializarse. Por último, el escenario mundial sigue dando cuenta de una desaceleración global y se mantiene con alta incertidumbre. Esto seguirá impactando el sector externo de la economía e incidirá en la confianza a nivel local.

Europa se apresta a un Brexit sin acuerdo

En una semana donde el conflicto comercial estuvo en modo de espera y los mercados bursátiles de economías avanzadas presentaron avances, el foco de tensión se volcó a Reino Unido, donde el primer ministro, Boris Johnson, suspendió temporalmente el Parlamento, movimiento que deja poco espacio para que los legisladores puedan evitar una salida de la Unión Europea (UE) sin acuerdo.

La interrupción de la actividad parlamentaria comienza el próximo 10 de septiembre y se extenderá hasta días antes de la fecha límite del divorcio, el 31 de octubre. Con esto, el parlamento tendría algo más de una semana para bloquear una salida sin acuerdo. Una opción alternativa sería que durante la próxima semana –cuando regresan del receso de verano– se convoque a una moción de no confianza contra el primer ministro, la que podría resultar incluso en elecciones generales si es que fuera aprobada. No obstante, dados los plazos acotados, estimamos que el escenario más probable es que el Reino Unido salga de la UE sin acuerdo, lo que podría tener repercusiones relevantes en el crecimiento.

En contraste, en Italia se observó una menor presión sobre los mercados financieros. Prueba de ello es que los premios por riesgo retrocedieron luego de que la incertidumbre política se comenzara a disipar. Esto, tras el acuerdo de coalición entre el partido Cinco Estrellas (5S) y el Demócrata para formar un nuevo gobierno. El presidente Mattarella designó al dimitido Giuseppe Conte, líder del movimiento 5S, como primer ministro, quien tendrá otra oportunidad de mandato bajo la alianza con el partido demócrata.

Por su parte, la inflación de agosto de la zona euro se mantuvo contenida y en línea con las expectativas de las encuestas. La inflación total se ubicó en 1%, mientras que la medida subyacente lo hizo en 1,1%, lejos de la meta del Banco Central Europeo. Estas cifras refuerzan las expectativas de una mayor flexibilización de la política monetaria en la reunión de septiembre, en un contexto donde algunos miembros del consejo han manifestado que aún es prematuro implementar un nuevo programa cuantitativo.

Gobierno de Argentina intenta contener el peso

Luego de que el peso argentino superara $60 por dólar en las transacciones diarias, el gobierno de Macri, a través del ministro de Finanzas, Hernán Lacunza, anunció una reestructuración de la deuda para aliviar las tensiones financieras y cambiarias. Así, las medidas apuntan a una postergación del pago de la deuda, lo que no significaría quita de capitales ni de intereses. En concreto, la deuda de corto plazo en moneda local se pagaría en su totalidad al vencimiento a personas naturales, mientras que a institucionales se propone una prórroga de tres y seis meses.

Para el largo plazo se espera negociar con los tenedores de deuda para retrasar el pago de ésta. Estrategia que también es válida para el préstamo con el FMI, el que debe comenzar a pagarse a partir del segundo trimestre de 2021.

No obstante, el peso se mantuvo en niveles levemente por debajo de $60 en respuesta a las intervenciones del Banco Central de Argentina (BCRA) en el mercado cambiario. Durante agosto, el BCRA ha utilizado alrededor de 10.000 millones de dólares en intervenciones para frenar la depreciación de la moneda. Estas nuevas medidas apuntan a continuar utilizando reservas para estabilizar el peso.